SAMUEL SAN JOSÉ, CAMPEÓN MUNDIAL 2026 CON UNA MARCA DE 11 METROS

 


Samuel San José, junto a su familia y el Datilero de Honor

    Crónica de J.R. Esquinas (Diario Información): 

Entre brasas, paellas y mucha puntería se cocinó este segundo Lunes de Mona una tradición ya consolidada en Elche que tiene como epicentro el Huerto de la Cuerna. Desde allí la Penya de Altabix volvió con una de las jornadas más multitudinarias con la decimoquinta edición de un campeonato internacional, pero con sello muy ilicitano, que se ha convertido en parte del imaginario popular: el de lanzamiento de hueso de dátil. Una cita que, pese a romper este año con su calendario habitual, no solo resistió, sino que podría decirse que ganó músculo. 

A través del micrófono el presidente de la Penya y alma del evento, Carlos San José, incidía en la voluntad de seguir ampliando el alcance del certamen, algo que este año se ha hecho evidente con la llegada de jóvenes de otros barrios e incluso de municipios cercanos como Santa Pola o Agost.

Más allá del espectáculo, el campeonato pretende poner en valor el dátil ilicitano frente al fruto importado del Magreb que copa las grandes superficies. “Se dan dátiles como premio y las semillas que se lanzan son de aquí, de Elche”, explicaba Miguel Ángel Sánchez, que participó con su camiseta de Todopalmera como responsable de una de las firmas patrocinadoras fieles a la cita.


datilódromo lleno

El palmerero defendía el evento, consolidado ya como una especie de "olimpiada local" por su singularidad, ya que manifestaba que este tipo de iniciativas complementan la promoción turística tradicional del producto y lo acerca a nuevas generaciones.

Pero si algo atrajo miradas fue ese cariz amistoso que iba por delante de la competición. El gesto era sencillo: colocar el hueso en la boca y lanzarlo lo más lejos posible, donde la técnica y la suerte estaban reñidas.

Desde primera hora, el parque comenzó a llenarse de vecinos, curiosos y participantes. La pista de césped artificial habilitada para el lanzamiento se convirtió en el centro de todas las miradas, mientras alrededor se desplegaba una escena que iba mucho más allá de la competición: el encuentro de vecinos, amigos y familias en una auténtica jornada de convivencia.

Los primeros los atrevidos fueron los de la categoría infantil, y la sorpresa la dio Hugo Mirete Fernández, de 12 años, que en su primera participación se proclamó campeón con un lanzamiento de 6,98 metros. “He cogido el hueso, me lo he metido en la boca y lo he tirado… Y he ganado”, explicaba con naturalidad, aún sorprendido por su propio éxito. Y lo curioso es que, por casi un metro, superó la marca de su amigo, Lucas Mingorance, quien le recomendó a él y a su familia que participasen en el encuentro.


podium infantil

Para este adolescente era su cuarto año de campeonato y decía que el secreto del éxito es "confiar en ti mismo y estar feliz”, manifestaba orgulloso también del triunfo de su amigo. El tercer puesto fue para Jorge Mirete Fernández, hermano del campeón, con 4,14 metros, en un podio marcado por la espontaneidad.

Minutos después, la atención se trasladó a la categoría absoluta, donde la tensión se palpaba en cada intento. El nivel, cada año más alto, volvió a quedar patente y en los últimos coletazos de la prueba la tensión se elevó mientras los huesos volaban y una miniatura de la Dama de Elche, a modo de marcador, se iba desplazando por el suelo.

El joven Samuel San José se alzó con la victoria en su debut en categoría adulta gracias a un lanzamiento de 11 metros. “Creo que lo único que hace falta es tener suerte”, resumía con modestia, restando importancia a su logro.

Reconoció, eso sí, que ver a tanta gente le ponía nervioso, aunque se le notó en el semblante más relajado tras fundirse en un abrazo con su padre, de quien aprendió esta tradición desde pequeño cuando ya participaba siendo niño.

Por detrás, el veterano Tono López, referencia del campeonato y poseedor del récord histórico con 14,5 metros en 2017, rozó la remontada. En su último intento alcanzó los 13 metros, pero el lanzamiento fue invalidado al salirse de la zona marcada, lo que le dejó con una mejor marca de 10,46 metros y la segunda posición. El ilicitano reconocía que había más nivel que en otras ediciones pero que lo importante era pasarlo bien. El podio lo completó Curro García, también superando los 10 metros. La organización entregó cheques de 200, 125 y 75 euros a los tres clasificados, además de una caja con dátiles con sello local.


Isidoro Baides "el cuñao de tik tok" Datilero de Honor 2026

Una de las notas de la jornada la puso la presencia del influencer Isidoro Baides, nombrado "datilero de honor". El creador de contenido almanseño, con cientos de miles de seguidores en redes sociales, no dudó en sumarse al ambiente festivo pese a que desconocía acerca de esta tradición.

Entre risas, reconocía llegar sin entrenamiento tras varios días de celebraciones en las fiestas regionales de Murcia tras el Entierro de la Sardina. Su lanzamiento, de apenas unos metros, contrastó con el nivel de los finalistas, pero sirvió para arrancar aplausos y reforzar el carácter lúdico del evento. "Tiene más mérito de lo que me pensaba estar aquí", señalaba convencido tras comprobar en su propia piel que el reto no era baladí.


fiesta datilera posterior

Más allá de marcas y clasificaciones, lo que quedó claro es que el campeonato se ha convertido en mucho más que una curiosidad, ya que se ha convertido en una una excusa para reunirse, celebrar y reivindicar lo propio.“Es una fiesta que no es muy conocida y debería fomentarse más”, apuntaba Lorena Fernández, madre del ganador infantil. Una opinión compartida por familiares y vecinos que ven en este tipo de iniciativas una oportunidad para reforzar la identidad local.



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